Muchas son las especies que están bajo amenaza. Viven en ámbitos muy reducidos, con un número de individuos limitado y por lo tanto muy sensibles a cualquier amenaza.
Sin embargo, las estrategias de conservación de WWF y de muchas otras organizaciones se dirigen más a la conservación de las llamadas
especies bandera (flagship species). Se trata de especies de cierto tamaño que ocupan un lugar relevante en los ecosistemas y que suelen ser muy representativas de los mismos.
Al tratarse de especies de cierto tamaño que requieren de un hábitat extenso para garantizar su conservación, asegurar la conservación de estos espacios implica por lo tanto preservar todas las demás especies asociadas.
El
programa Internacional de biodiversidad terrestre de WWF ha priorizado una serie de especies tanto por su estatus de amenazadas como por su grado de representatividad. Las especies se han seleccionado siguiendo distintos criterios como:
- Contribución al mantenimiento de la estabilidad de un hábitat
- Especies que requieren esfuerzos de conservación en amplias regiones
- Especies explotadas comercialmente o que son importantes iconos culturales